La mentira constitucional

Había que esperar el texto. No había que sospechar de que fuese Pikachu el que discutía las normas que iban a afectar nuestro cuerpo y vida con un dinosaurio. Aparecido el texto, era mejor Aprobar cualquier cosa antes que Rechazarlo y mantener una Constitución hecha por cuatro generales, pero ¡ojo eh!, dijo el presidente Lagos, la Constitución que en ese caso empezaría a regir es la que lleva mi firma. Y hasta ahí nomás llegó la estrategia, no funcionó. Hasta Belisario Velasco la rechazó.  

Y ahora habló de nuevo el presidente. Una cosa es que él, como tal, diga que de ganar el Rechazo sería partidario de una nueva Convención, pero otra, muy diferente, es repetir, una y otra vez, como Presidente de la República, y en un matinal, de manera tajante, que el proceso tendría que ser mediante otra Convención porque «así lo decidió el pueblo de Chile». ¿Qué pueblo? ¿Cuándo dijo eso el pueblo? Será él, o sus amigos, los que quieren instalar eso como obvio —porque ni siquiera lo quieren—, pero nadie, ni el pueblo, ni el Congreso, han votado por eso. «Yo ya no soy Chávez, yo soy un pueblo», dijo el presidente venezolano. Confuso. 

“Una cosa es que él, como tal, diga que de ganar el Rechazo sería partidario de una nueva Convención, pero otra, muy diferente, es repetir, una y otra vez, como Presidente de la República, y en un matinal, de manera tajante, que el proceso tendría que ser mediante otra Convención”.

Que necesariamente tengamos que elegir una nueva Convención y convencionales es algo que está políticamente por verse —y jurídicamente falso, por mucha técnica-jurídica que se asome—. Es grave, por lo tanto, que un presidente diga algo así —y de esa forma—. Refleja un radicalismo peligroso para un líder, el de los ortodoxos: esos que cuando la realidad se les escapa de las manos, empiezan a deformarla por todos lados. Y es peor aún que lo diga él, un líder carismático, y en una entrevista llena de vaguedades donde llegó a decir literalmente que era falso que una persona podía perder su propiedad si era reclamada por una comunidad indígena. ¿Por qué va a ser falso? ¿Boric es apellido croata o argentino? El artículo transitorio, número 28, explicita eso, y lo deja al veredicto de la Comisión Territorial Indígena, que sería compuesta por indígenas y uno que otro personaje que el mismo presidente encuentre «idóneo» para acompañarlos. No se le vaya a aparecer un kawésqar. 

Así como hoy está de moda atacar a Vargas Llosa, en el pasado había que pegarle a Octavio Paz. Era un facho, palabrero y elitista, había pedido elecciones en Nicaragua, era un simple monigote del imperialismo. Todo esto hace recordar lo que Paz decía: que la mentira tenía rango constitucional en México, que era parte del carácter nacional, pero principalmente porque su democracia era una farsa política total —y efectivamente lo era—. Y algo así quieren fabricar acá también, otra mentira política: si el pueblo reniega de esta propuesta constitucional habrá sido por las mentiras esparcidas.  Carolina Tohá llegó a decir era «desconcertante que la derecha se la haya arreglado» para lograr eso. Pobre Presidente Lagos y pobre Sol Serrano, parte de una tropa de engañados. Y por la derecha.  

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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"La libertad no se pierde por
quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes
no son capaces de defenderla"

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