La gente

La gente confunde los Mirlos con los Tordos. Incluso con los Triles. Yo los distingo, aunque esta pandemia me hizo descubrir algo nuevo de los tordos: se ponen histéricos en invierno. La mayoría de los pájaros se excitan en primavera cortejando hembras, pero los Tordos se descontrolan cantando en bandadas cuando aparece el otoño. Se mueven de a poco, uno a uno, comiendo y gritoneando de árbol en árbol, hasta que de repente, el que se había quedado vigilando, arranca. El resto lo sigue sin preguntar y desaparecen. Yo no me había dado cuenta hasta que volvieron a aparecer ahora en mi ventana: tuve flashbacks del otoño pasado encerrado. Y ahí están hoy día, cantando. «Bien canta el tordo si está gordo», dice el refrán en el campo: por su canto, corpulencia y porque les tienen mala: se comen las uvas.

La gente en el campo confunde menos a los pájaros. Así es la gente. También creyó en noviembre que las polillas iban a comernos los chalecos y frazadas. La gente pregunta por el clima cuando deberíamos hacerlo por el tiempo. Además, sabe poco de economía, pero le gusta dar cátedras como mesías ⸻especialmente después de uno que otro diplomado⸻. Esto pasa poco en biología y menos en física, aunque los terraplanistas parece que ya contraatacan.

Hay también gente adolescente: descubre algo nuevo y lo repite como loro: «dice lo que sabe, pero no sabe lo que dice». Acá en Chile hay cuatro loros, pero la gente los confunde. En el campo, eso sí, son capaces de distinguir a los Choroyes de las Cachañas, pero les da lo mismo, los matan igual: arrasan con el trigo y el raps.

“Y la gente sigue esperando, antes le creía a los economistas de matinal y ahora le dio con los abogados. Allá vamos. La gente votó por Trump, está contra el aborto y ahora votó por una constituyente. La gente no cree en los políticos, pero les quiere dar más poder. La gente sacó a Pinochet, y votó por Piñera y Bachelet. Y por Chávez también”

Los Tricahues, más grandes y coloridos, suben a dormir todas las tardes rio arriba en los barrancos cordilleranos del Cipreses, el Teno y el Achibueno. Y hasta allá los perseguía la gente, los sacaba de sus cuevas y los vendía como mascotas. Quedan pocos, y otros pocos en Coquimbo y Atacama. Loro barranquero le llaman en Argentina. Y desde allá, de hecho, llegó un quinto loro que ya es plaga por el mundo. En Madrid ha matado gente con sus nidos, donde lo van a exterminar. Acá, a la gente, no le hace mayor gracia ni está preocupada. A esa gente le cantó nuestro honorable Florcita Motuda, a la gente que está a favor de la pena de muerte. La gente está exterminando las Fardelas Blancas en Isla Mocha, parientes de las Golondrinas de mar que la gente del norte confundía con pichones de palomas. Los científicos acaban de descubrir que anida en la pampa nortina pero aún no descubren el misterio del Aconcagua. Y la gente sigue esperando, antes le creía a los economistas de matinal y ahora le dio con los abogados. Allá vamos. La gente votó por Trump, está contra el aborto y ahora votó por una constituyente. La gente no cree en los políticos, pero les quiere dar más poder. La gente sacó a Pinochet, y votó por Piñera y Bachelet. Y por Chávez también. Hay gente buena que le molesta la gente que habla de la gente.

.

.

.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


Comparte esta publicación:

 

"La libertad no se pierde por
quienes se esmeran en atacarla, sino por quienes
no son capaces de defenderla"

Súmate a la FPP Dona Suscríbete

 
Loading...

Cargando ...

Escríbenos a través de Whatsapp
¡Chatea con nosotros! 👋🏼