¿Es “guerra fría”?

En el editorial de ayer, su diario expone que el conflicto entre EEUU y China tiene notorias diferencias con la Guerra Fría. Esto es cierto y se debe analizar también culturalmente.

En el arte de la guerra de Sun Tzu, el filósofo sostiene que el máximo objetivo es vencer sin perder un solo hombre y persuadiendo al enemigo de su derrota. Esto significa utilizar la cabeza, el poder y la influencia para asegurar el dominio sobre el rival.

Ambos países, EEUU y China tienen grandes fuerzas militares, pero no se enfrentan el plano bélico, sino en el poder blando y expansión económica. Una forma distinta de destrucción mutua asegurada.

Por lo tanto, hay un conflicto económico, con un Beijing fortalecido por un sistema conducido por el PCCh. Un modelo de Deng Xiaping y su gobierno esculpió pensando en mantener el poder una vez se extendieran las libertades económicas a sus ciudadanos.

A eso se le suma una guerra de narrativas. Pese a que China se ha logrado expandir económicamente y asistir a países en desarrollo en obras de infraestructura, aún debe cargar con el peso de su imagen internacional, afectada por el COVID-19 y las recientes denuncias de violaciones de DDHH y corrupción en países extranjeros. Por otro lado, EEUU se ha debilitado mientras toma un camino más proteccionista, y ya no es siempre el héroe de la historia.

Será interesante ver qué caminos toma este conflicto sin precedentes entre potencias.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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