Del bus al avión

La antigua Lan Chile, actual Latam Airlines, históricamente ha dominado el mercado aéreo nacional. Pocas aerolíneas le han podido competir: sin embargo, este dominio está siendo amenazado por la mayor competencia que ha llegado a esta industria.

¿Razones? La ‘apertura de los cielos’ impulsada el 2012 durante el Gobierno de Sebastián Piñera y, principalmente, las nuevas estrategias que han tomado sus competidores. Sky Airlines anunció hace ya un tiempo que cambiaría su modelo de negocios a los vuelos de bajo costo: mes a mes nos impresiona con la inclusión de nuevos destinos para viajar a precios sorprendentes. Así los famosos low cost, que abundan en Europa y Asia, cada vez se consolidan más en Chile. Y a ello se le suma la reciente entrada de otro competidor enfocado en la guerra de precios: Jet Smart.

El mercado está sacudido. Ello ha presionado a la baja a los precios -Latam ha reaccionado con fuerza a través de grandes ofertones- y también ha empujado a que las empresas intenten diferenciarse en cuanto a la calidad.

Hace 20 años, o incluso menos, viajar en avión era un lujo que pocos se daban; hoy son millones los chilenos se están bajando de los buses para subirse por primera vez a un avión e incluso viajar al extranjero. Son los claros beneficios de la mayor competencia: mayor variedad de precios y de servicios para el cliente final.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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