La clase media en Chile

Un informe publicado por la Asociación de Investigadores de Mercado (AIM), mostró que en Chile, el segmento considerado como clase media alcanza un 47% de la población. A priori, que la clase media crezca no es sinónimo de progreso, ya que podría ocurrir que la movilidad social sea descendente. Afortunadamente para Chile, ocurrió lo inverso. El incremento de la clase media ha ido acompañado de una reducción de la pobreza. Es este detalle lo que hace que el dato brindado por AIM sea una buena noticia. Es un mérito del país que la pobreza se haya reducido desde un 45% en 1987 hasta aproximadamente un 13% en estos días.
 
Un caso contrario puede observarse en Argentina, donde según las consultoras W y Trial Panel, la clase media también incrementó en los últimos años. Sin embargo, no fue debido a una reducción de la pobreza, sino, al contrario, debido a su aumento sistemático, superando incluso los niveles que se observaban en la década de los 90 previo a la crisis del 2001. ¿Qué variables afectaron a Chile y a Argentina para obtener resultados distintos?
 
La respuesta es básicamente instituciones y libertad económica. Por un lado, Chile tiene un respeto por los contratos y el Estado de Derecho que brinda seguridad a los inversores. Por otro lado, Argentina fue deteriorando año a año su calidad institucional durante el período kirchnerista, ahuyentando inversiones. En segunda instancia, la diferencia en cuanto a libertad económica es abismal entre ambos países. Chile se encuentra en el puesto número siete en el ranking de economías libres. En el otro extremo se encuentra Argentina, ubicándose entre los 10 últimos países en términos de libertad económica junto a Venezuela, en los puestos 169 y 176, respectivamente. Es decir, entre Argentina y Chile hay una diferencia de 162 países en el ranking de Libertad Económica.
 
Esta diferencia de resultados debe ser tomada como una alarma para Chile en el contexto actual. Es sumamente importante que Chile continúe respetando los contratos y promueva el buen funcionamiento de sus instituciones, para mejorar aún más su calidad institucional, ubicada en el puesto 22 en el último ranking del Índice de Calidad Institucional. Casualmente, no es menor el que, pasados prácticamente ocho meses, aún esté vacante el cargo de Contralor, cuya función es velar por la probidad, legalidad y buen desempeño de muchos organismos del Estado.
 
Si realmente se quiere generar mayor bienestar para todos, se vuelve indispensable el respeto a las instituciones y las libertades económicas. Ese es el rumbo para continuar teniendo un Chile que sea eficiente en la lucha contra la pobreza. En resumen, el sólo hecho de que se incremente la clase media no es sinónimo de progreso. Dependerá de si va acompañado de una reducción en la pobreza. Chile viene transitando ese camino en los últimos años mediante el respeto a las instituciones y con libertades económicas.

 

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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