Publicado el 19.11.2014

El modelo sueco en educación

Señor Director:

En una columna publicada este sábado, el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, afirma que “Suecia cayó en calidad y equidad (educacional) luego de abrir el sistema a colegios particulares con fines de lucro, lo que hoy está revirtiendo”.

Al respecto, quisiera puntualizar que:

  1. Efectivamente, los resultados de Suecia han caído en las evaluaciones PISA. Sin embargo, ningún estudio ha encontrado relación alguna entre las “escuelas libres” (así se las llama) y ese deterioro. Por el contrario, la relación es positiva: a más escuelas libres en un municipio, mejores resultados.
  2. La causa real del deterioro radica en un “progresismo” que destruyó los fundamentos de la institución educacional. Se impuso la falta de exigencias, disciplina y respeto, erosionando el papel y la autoridad del profesor. Ello creó condiciones adversas a un buen trabajo escolar, llevando a una selección negativa y una gran deserción de los profesores.
  3. La diferenciación de resultados entre escuelas ha aumentado en un contexto de mucha igualdad. Los estudios relacionan este fenómeno con la libertad de elección, y no con la existencia de escuelas libres con o sin fines de lucro. La explicación es que los padres más motivados, y que motivan más a sus hijos, buscan con mayor intensidad las escuelas exitosas, lo que lleva a una cierta “segregación” de la motivación, pero no socioeconómica. La solución propuesta no es eliminar la libertad de elección, sino reforzar las escuelas de bajos rendimientos.
  4. Por último, nada se está revirtiendo. Solo se ha creado una comisión que estudiará el tema del lucro abusivo (logrado deteriorando la calidad) y si se debe limitar el lucro “excesivo” (nadie ha planteado su eliminación). La comisión entregará sus resultados en marzo de 2016 y luego lo verá el Parlamento, donde el gobierno no tiene mayoría. Todo indica que allí se logrará un acuerdo que fortalezca la regulación sin tocar el lucro en sí.

Este procedimiento debería interesarle al ministro, para ver cómo se hace política educacional en serio, y no mediante iniciativas demagógicas y mal elaboradas.

Carta publicada en El Mercurio el día 19/11/2014

 

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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