Dueños de lo público

Diversos autores han pontificado de lo virtuoso que resultaría que el Estado tenga un monopolio en sectores como la educación, la salud y la previsión. A esto lo han llamado “el régimen de lo público”, pues se supone que si algo es del Estado es de todos los chilenos y no solo de unos pocos codiciosos.
 
Pero al parecer, lo público sí tiene dueños, y se llaman burócratas. Casi la mitad de los recursos que el Gobierno destina a beneficios sociales se gastan en burocracia estatal. US$ 15 mil millones dejan de llegar a familias necesitadas, pues los funcionarios, administrativos, asesores -y parte de la parentela de los políticos- recortan su tajada, que equivale nada menos que al 42% de los recursos.
 
En 1968, cuando gran parte de los recursos de las pensiones iban a parar a burócratas, el Presidente Frei Montalva se quejaba: “estamos gastando más en administrar la previsión que en cumplir con uno de sus objetivos fundamentales, que es darle salud al pueblo”.
 
Con seguridad se seguirán haciendo nuevas reformas tributarias. Pero con seguridad, también, los beneficios llegarán a la ciudadanía solo después de que la interminable fila de burócratas cobre su comisión correspondiente.

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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