La izquierda cavernaria

La Izquierda Cavernaria es la que cree que, a pesar de los reiterados fracasos, el socialismo es posible.

El alma marxista

El marxista realmente convencido es una persona totalmente fanática entregada a una idea y a su realización cualquiera sea el costo que haya que pagar.

Debate constitucional

La reducción de la actividad política al exitismo electoral es una de las grandes crisis que vive nuestra democracia.

Las raíces nacionales ignoradas

Es correcto y justo que cultivemos y proyectemos como identidad la matriz originaria, pero también corresponde proyectar el aporte de los “otros”: conquistadores españoles y minoría afro descendiente, migraciones históricas y recientes. Hay que superar la marginación que sufrieron en la representación cultural los pueblos originarios, pero también estar atentos y receptivos a las expresiones culturales de quienes arribaron después y de quienes migran ahora y comienzan a dejar su impronta entre nosotros, como peruanos, bolivianos, cubanos, coreanos, argentinos, colombianos, venezolanos y haitianos.

Cavernarios y retrógrados

¿Por qué, mejor, no explicitan directamente su tirria frente a quienes aprueban el matrimonio homosexual? Quizás para cuestiones como el aborto, de imposible solución, se podrían matizar las expresiones, pero, ¿para el matrimonio igualitario? Oponerse es peor que ser cavernario.

¿Comunismo o nacionalsocialismo?

¿Por qué, si Hitler y Stalin fueron ambos líderes igualmente genocidas y criminales, el primero causa mucho más rechazo que el segundo?

Violeta progre

El ejemplo más potente del desprecio por la cultura popular chilena es el adjetivo “facho pobre”, un sujeto que viene del mundo popular, con sus tradiciones y valores, pero es de derecha. Es un insulto tristemente común en redes sociales, basado en la supuesta superioridad moral de ciertas ideas. En buen chileno: es el roteo que usa la gente de izquierda.

NOBEL DE ECONOMÍA Y PENSIONES

Thaler demostró que los humanos no actúan “racionalmente” a la hora de tomar decisiones financieras: gastan más cuando usan efectivo que cuando usan tarjetas de crédito; sí se preocupan por los demás al tomar decisiones; no son egoístas absolutos; tienen problemas de autocontrol y planificación futura y no ahorran para la vejez.

Revalorar la sociedad civil

Resulta importante destacar la capacidad de la sociedad civil de conformarse de manera voluntaria e independiente, en torno a los más variados intereses y causas, más allá de las fronteras del Estado y del mercado.

La cuenta generacional

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El problema de fondo es que tanto los candidatos como los electores, en general, promueven la gran ficción donde todo el mundo trata de vivir a costa del resto, sin importar los costos futuros de aquello. En esa dinámica parasitaria, donde unos ofrecen y otros piden.

Bachelet, la Pincoya chilensis

La izquierda puso a bailar a su Pincoya, pero no vino la abundancia, sino que una extraña resaca.

Escribiendo en tiempos de campaña

¿Opinar o callar como escritor en relación con la política? A mi juicio, aquí no cabe el cálculo estrecho en torno a los lectores que uno puede perder por opinar como un ciudadano más, que se preocupa por el presente y el destino de su país. ¿Si uno no opina en democracia, de qué estamos hablando entonces? El reto crucial para un novelista, en este sentido, es separar las aguas con claridad: una cosa son las novelas, la literatura y sus claves y tiempos; y otra la política con sus demandas, programas y retórica.

Vargas Llosa y el populismo

En el prólogo del libro, Vargas Llosa sostiene que el comunismo y el fascismo dejaron de ser los principales peligros para la sociedad libre. Es el populismo, nos explica, lo que debemos combatir hoy. 

Entendiendo el síndrome populista

El populismo surge cuando la razón pública es desplazada por la pasión desmedida e histérica del mesianismo político.

Reggaetón de resistencia

La canción “Me rehúso” es una crítica directa al régimen chavista, que obliga a su gente a escapar lejos y separarse de su amor o seres queridos.

La dictadura de lo políticamente correcto

En un mundo dominado por “posverdades”, ya no se puede decir lo que se piensa u opina, sin temer ser víctima de un abucheo generalizado

Una década perdida

La última crisis financiera fue fundamentalmente el resultado del intervencionismo estatal en los mercados.