El derecho a ofender

Si queremos una sociedad civilizada debemos poner a la razón como el instrumento central de juicio y desplazar el sentimentalismo del debate público.

Las ideas importan

La causa de la libertad tiene sentido, pero para que triunfe debe estar secundada por personas dispuestas a defenderla sin complejos.

Legisladores desnudos

Nuestros legisladores tienen una enorme confusión entre lo que es el derecho y la legislación, que se disfraza tras una retórica burda donde las normas legales son vistas como una mera expresión de sus propios deseos y prejuicios.

Inmigración: un desafío latente

No se trata de si debemos cerrar fronteras o abrirlas de forma absoluta, se trata de canalizar de forma ordenada una de las consecuencias de vivir en un mundo globalizado.

Temblores culturales

El Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio no puede ser únicamente un Mecenas estatal, más bien debe abrir espacios y oportunidades para que la sociedad civil participe de manera eficaz en las artes.

El reto del nuevo Gobierno en Biobío

Generar mejores y mayores niveles de conectividad, mediante mejoras en la infraestructura, no solo permitirá mejoras los estándares en cuanto a calidad de vida de los habitantes, sino que facilitará el acceso de inversiones y capital humano

La pelota para la casa

El problema no es si se cambia o no la Constitución, ni por qué la cambiamos. El conflicto es previo: cuál sociedad es la que buscamos construir.

Liberalismo, catolicismo y Miss Reef

A falta de una izquierda ordenada y con ideas sensatas, parece que en la derecha empiezan a buscar enemigos internos. Así, durante el verano, diferentes conservadores nos entregaron un debate respecto al liberalismo y otros gajes del oficio.

Alta chispeza para la cultura

La gran gracia de un gobierno está en cómo resuelve las preguntas que no son tan evidentes.

Liberalismo y libertad

Señor Director: Temo que Carlos Williamson no solo confunde conceptos, sino también todo el punto…

Ch ch ch changes

La derecha ha vuelto a pensar en su proyecto de ideas, y así, en cómo proyectar su gobierno ya no sólo por los próximos cuatro años, sino para los dos períodos presidenciales siguientes.

Inmigrantes, chunchos y caciques

“La corrección política está llegando a niveles desconcertantes y llevando a censuras ridículas, por ejemplo, en la literatura; a coartar la libertad de expresión en las universidades; y a evadir conflictos reales que luego terminan por explotar de mala forma.”

¿Adiós al paseador de perros?

El mercado laboral del futuro requerirá mucho de sensibilidades y habilidades humanas, porque si bien desaparecerán numerosos oficios que conocemos hoy, no faltarán cosas que hacer para las personas. Este escenario no es igual al de la revolución industrial de hace un par de siglos. Es mucho más desafiante, porque lo que las máquinas hacen por nosotros hoy domina el campo de lo cognitivo, mas no tanto de lo físico ni lo muscular.

Subsecretarios: ¿Con todo a la cancha?

El tiempo de instalación de un nuevo gobierno es clave para revalidar el apoyo ciudadano e incluso puede sentar las bases de su continuidad. Sebastián Piñera comprendió que esta vez no hay espacio para la improvisación y la repetición de nombres en las subsecretarías responde a esta lógica.

Migrantes

La migración es el gran fenómeno político del momento. Como buenos chilenos, la ola nos está reventando en la cara, mientras intentamos apaciguarla con una ley de 1975.

Liberalismo y libertad

Como diría Friedman, “el corazón de la filosofía liberal es la creencia en la dignidad del individuo y de su libertad de hacer lo mejor de sus capacidades y oportunidades de acuerdo a sus propias luces” y es incompatible con la idea de “redistribuir por razones de justicia”.Lamentablemente muchos economistas de Chicago parecen haber olvidado esa lección.

Hay centroderecha para rato

El público debe percibir que hay un plan de país y sintonía de los valores que los sustentan (…) que el timón está firmemente alineado en una dirección y que esa dirección no es la del discurso elitista, sino la de las clases medias y emergentes que quieren sentirse tomadas en cuenta por sus autoridades y no despreciadas y sujeta a grandiosos experimentos sociales sin que alguien les haya preguntado nada.

El renacuajo tiene hambre

Es probable que el FA pase de ser una adorable criatura a un adversario temible. Esto es lo que la Nueva Mayoría no ha entendido: el Frente Amplio no quiere coexistir con la vieja guardia, viene a fagocitarla y, de alguna manera, a redimirla de sus errores durante la transición. Esto pasa porque se concibe a sí mismo como una vía excluyente, tanto a izquierda como a derecha. La Concertación será la víctima sacrificial para dar paso a un nuevo pacto social.