La generación de la queja

Hoy se difunde por las redes mensajes del tenor de “somos la generación que -inserte alguna supuesta virtud- por eso no tenemos miedo”. Una generación que se ve al espejo y se considera a sí misma como virtuosa persé ¿existirá algo más soberbio en nuestros días? Es bueno recordarle a esta generación, un par de cuestiones.

El vacío

Los acontecimientos que en los últimos días hemos podido apreciar en Chile conllevan una multiplicidad de expresiones, entre las cuales también se encuentra una especie de desdén normativo que menosprecia todo lo existente, incluso en términos institucionales, como si aquello fuera del todo inútil o inmoral.

El minimalismo constitucional como propuesta

La crisis social que ha azotado Chile desde el 18 de octubre ha desmenuzado las falencias, omisiones y desidia de una élite política y empresarial que durante años postergó las legítimas reclamaciones de una ciudadanía abandonada a su propio destino.

La desarreglada licencia

De la frase ‘las instituciones funcionan’ parece que pasamos a las instituciones no importan. El necesario justo medio, tan necesario desde un punto de vista político, no se asoma ni por si acaso en medio de la fogata donde se aglomeran muchos que parecen soñar con quemarlo todo.

La necesidad de un acuerdo de paz

El Senado logró, al fin, un acuerdo por la paz, los DD.HH. y el orden público. Asumieron que han llegado tarde, que no han estado a la altura y que deben evitar que el vandalismo quiebre nuestra democracia y la convivencia entre nosotros.

Tiempos violentos

El reencuentro como sociedad que se vivió en el acuerdo por la paz y la nueva Constitución parece eclipsarse por los vientos de violencia que han vuelto a azotar el país. No sólo hablo de la violencia que ha destruido más de 100 mil empleos producto de saqueos, caos, destrucción e incendios, sino también de la violencia política.

Somos más pobres

Señora Directora: El alza del dólar marca máximos históricos varias veces a la semana, y…

Pensiones y oposición

‘El estilo Briones’ del nuevo ministro de Hacienda ha destacado por su apertura al diálogo y obtención de acuerdos. El ejemplo más claro es el acuerdo sobre el presupuesto 2020 y la inyección de recursos, con gradualidad y responsabilidad, al sistema de pensiones.

Tribus y democracia

Nuevamente los desmanes y la violencia irrumpen en un escenario que parecía haberse calmado con el acuerdo de paz y nueva Constitución.

La cultura de la barbarie

La situación de Concepción es deplorable, preocupante y de carácter urgente. Las movilizaciones efectuadas a raíz de la crisis social y política que atraviesa nuestro país, sí bien han tenido un componente pacífico absolutamente legítimo, tienen un lado B: la sistemática violencia, vandalismo y alteración del orden público.

Lenguaje y violencia

Se corrió nuestro tupido velo. Nuestros terroristas no eran amateurs. Nuestra oficina de inteligencia no investigaba y parece que era verdad que solo leían a Dostoievski. Nuestro riesgo país estaba subestimado y nuestras policías estaban incapacitadas.

Maximalismo

Es muy distinto querer un Chile mejor a querer el poder a como dé lugar. Considerando que en las actuales circunstancias prima ‘el fin justifica los medios’ y el voluntarismo irresponsable que busca generar poderes paralelos, creo que estamos ante lo segundo.

Buscando refugio

El viernes 18, miles de personas se regocijaban con el Metro y Enel incendiados. Y ahora vienen a pedir paz. Quizás recién se iluminaron luego de hacer entrar al ranking otro libro, aunque en noveno lugar: ‘¿Cómo mueren las democracias?’.

Liceo N° 7 (de Santiago) versus Grange

Creo que hacer el contraste entre lo que sucede en un liceo con número de Chile con la realidad de nuestros colegios más acaudalados es un ejercicio retórico acertado que debería hacerse más a menudo. Sin embargo, el contraste ofrecido por la Defensora de la Niñez rezuma más resentimiento que honesta preocupación por los derechos de los niños.

¿Se satisfacen las demandas sociales cambiando la Constitución?

Las “demandas sociales” por mejores pensiones, mayor seguridad, una salud digna y una educación de calidad —por citar las prioridades sociales más evidentes y constantes de la sociedad chilena— no serán resueltas por un cambio en la Constitución, a excepción de la “demanda social” de “cambiar la Constitución”.

artículo que explica qué es una Constitución y cuáles son sus principios

¿Qué es una Constitución? Contenido y principios de nuestra Carta Fundamental

La Constitución es la encargada de establecer los poderes del Estado, sus atribuciones o facultades y sus límites en sus ámbitos de actuación. De la misma manera, se encarga, por medio de principios, de fijar el orden jurídico de nuestra sociedad y de señalar los deberes y derechos de cada persona.

Axel Kaiser: La constitución del subdesarrollo

El hecho de que nuestras Constituciones desechables, a diferencia de las de naciones avanzadas, sirvan más bien para incrementar que para controlar el poder del Estado, horada aún más las bases liberales necesarias para la prosperidad.

El Chile olvidado por los millennials

Imagine a un chileno nacido en los años 80 y 90 del siglo pasado, un millennial. Este ciudadano -o ciudadana- puede darse el lujo de haber superado la calamidad de la pobreza que asolaba a Chile 70 años atrás.