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Axel Kaiser: “Viaje de Piñera a Cúcuta no es populista; sólo es asumir liderazgo regional y dar una señal clara”

Prudente y necesario. Así califica el director ejecutivo de la Fundación por el Progreso (FPP), Axel Kaiser, la decisión del Presidente Sebastián Piñera de viajar a Cúcuta, Colombia, para participar de la entrega de ayuda humanitaria a Venezuela en una zona custodiada por el ejército del gobierno de Nicolás Maduro.

-¿No es un riesgo?-

Muchas veces es fundamental tener coraje y desafiar, incluso, un ambiente seguro del entorno internacional para defender lo que es correcto. Ahora es entendible que la oposición se desespere porque Piñera está teniendo un liderazgo en esta materia que lo está perfilando tanto interna como internacionalmente. A ellos les cuesta tolerarlo porque una parte de la oposición siempre respaldó la dictadura de Maduro, siempre ha sido a fin a dictaduras y tiene problemas ideológicos con que se acabe la tragedia venezolana. Prefieren que la gente siga muriéndose de hambre, siga emigrando y perdiendo todo lo que han construido en sus vidas con tal que el dictador que les gusta se mantenga en el poder.

-¿Es una medida populista?

-No. No es populista. Es dar una señal clara. Obviamente que él debe haber calculado que esto es políticamente beneficio. Supongo que si pensara lo contrario no lo haría. Pero los políticos funcionan así. Todos. Tampoco hay que criticarlo por lo que tiene que hacer y bueno, la oposición hace lo que tiene que hacer: criticarlo.

-Existe la posibilidad de que el día que se supone entre la ayuda humanitaria a Venezuela se produzca algún problema, incluso enfrentamientos y también la opción de que este intento fracase.

-Es bien difícil lo que va a pasar. Creo que hay que dar señales de apoyo y no veo que el riesgo sea mayor al beneficio para la región y para el país.

-Parecía más factible que un Bolsonaro tomara esta bandera y no Piñera. ¿Da un paso adelante para asumir este rol?

-Creo que el asume un liderazgo regional, que es positivo. Creo que este segundo gobierno de Piñera ha sido muy acertado en su política exterior. Roberto Ampuero ha sido una persona que históricamente ha criticado a la izquierda totalitaria que hay en Chile y que ha sido muy condescendiente con Venezuela, Cuba, etc. Por lo tanto, están siguiendo la línea que en un principio anunciaron de la defensa incondicional de la democracia y los DD.HH.

La izquierda chilena perdió esa credibilidad.

-Las críticas que se le hacen a Piñera tiene que ver también con el hecho de que en el sur hay un desastre ecológico, pero él decide partir a Cúcuta.

-Son cosas diferentes. El Presidente tiene un desafío en el sur con el Estado de Derecho donde ha fracasado, como también han fracasado los gobiernos de izquierda que han promovido las actividades terroristas en el sur, donde muchos son incendios y que son difíciles de controlar. La verdad es que en esto el Estado ha perdido el control, pero son cosas distintas. Lo que ha hecho ejemplarmente el Presidente Piñera en materia internacional no lo ha hecho tan ejemplarmente en materia local, en lo que se refiere a frenar la destrucción del Estado de Derecho que está ocurriendo en ciertos sectores del sur. Sí hay que reconocer que ha invertido recursos y ha movilizado equipos para controlar los incendios que están afectando al país. Pero el problema es más de fondo.

-¿En qué sentido?

-El problema de fondo es la destrucción del Estado de Derecho en ciertas regiones. En La Araucanía existe la “anarcoaraucanía”; son áreas controladas por activistas violentistas que no representan el sentir del pueblo mapuche.

-Michelle Bachelet, como alta comisionada de los DD.HH. de la ONU no ha ido a Venezuela ¿Qué opina?

-Es deplorable y muestra lo que ella siempre ha sido: una convencida del socialismo marxismo, una admiradora de dictaduras. De la dictadura de Fidel Castro a quien elogió de manera casi delirante-, de la dictadura de la Alemania comunista, de la venezolana. A mí no me sorprende para nada lo que ha hecho con Venezuela. Además es de una hipocresía absoluta porque cuando se trata de las violaciones de los DD.HH. en Chile no dudaba en criticar. Muestra que no cree en los DD.HH. porque si creyera los defendería para todas las personas y no sólo para ella y sus amigos.

-Piñera anunció el término de la Unasur y la creación de Prosur ¿Le parece acertado?

-Bueno, todas las decisiones en política implican riesgo. Nada es seguro, pero me parece que avanzar en una causa que aglutine las fuerzas liberales democráticas responsables, sean de centroizquierda o centroderecha, es un avance. Especialmente en Latinoamérica donde tenemos nuevos desafíos como López Obrador, en México, un socialista populista que ya está generando problemas.

OPOSICIÓN EN EL SUELO

-Sumando y restando ¿cómo evalúa el primer año de Piñera a nivel de envío de proyectos y cumplimiento de promesas de campaña?

-Los proyectos han sido enviados, y obviamente no han sido aprobados los más importantes. La política de migración ha sido acertada; ha enfrentado este tema de manera responsable y en eso ha leído bien también los tiempos que corren. Está al debe en materia de seguridad pública del país; habría que hacer un mayor esfuerzo para poner final terrorismo en el sur, de manera más dura incluso, y enviar algunas reformas al sistema procesal penal que ha sido muy garantista. Son cosas que aún puede hacerlas. Ahora, la economía anduvo bien el primer año, aunque hubo un efecto expectativas.

-Al primer gobierno de Piñera se le calificó como el quinto de la Concertación. En este segundo ha mostrado un giro hacia la derecha.

-Es efectivo que este gobierno está más alineado con la centroderecha. Un ejemplo de eso es lo que ha hecho en materia migratoria y no haber firmado el acuerdo de la ONU. Entonces, está teniendo una linea un poco más clara, aunque con señales muy confusas en algunos temas. Pero en materia de Relaciones Exteriores lo ha hecho bien porque si él fuera un Presidente como Bachelet por supuesto que todavía estaría dudando en condenar el régimen de Maduro como lo está dudando ella desde la ONU.

-Y qué le parece el rol de la oposición.

-La izquierda ha perdido credibilidad casi de manera irreversible. La oposición está desarticulada. Me atrevería a decir, incluso, que nunca antes la oposición había estado peor. Están pésimamente encaminados hacia la elección; no digo que esté ganado el partido porque pueden pasar muchas cosas. Por eso, todo indica que el próximo gobierno sería de centroderecha.

Las opiniones expresadas en la presente columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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