Publicado el 09.09.2015

Axel Kaiser, el nuevo enfant terrible de la derecha “100% liberal”

El abogado y doctor en filosofía política ve al nuevo conglomerado de derecha “bastante estatista”. Estuvo de visita en Concepción para presentar su libro “La tiranía de la igualdad”.

Por Maximiliano Alarcón González
Axel Kaiser es actualmente uno de los referentes intelectuales que existen en la derecha política de nuestro país, postulando ideas de un corte “100% liberal”.

El abogado, que dirige la Fundación para el Progreso, estuvo de visita en nuestra ciudad para presentar en la Universidad de Concepción y en la Universidad del Desarrollo su nuevo libro “La tiranía de la igualdad”, que muestra una crítica hacia un modelo supervigilado por el Estado.

– ¿De dónde nace juntar dos conceptos que tienen significados tan opuestos?

– La idea de igualdad, si la quieres materializar, te lleva a una tiranía, contrario a las apariencias que uno podría creer. Si tú quieres igualar a la gente, necesariamente tienes que quitarles su libertad. Si quieres igualar a Alexis Sánchez con todos los otros jugadores de fútbol, tienes que prohibirle que juegue como juega o ponerle un yunque en el pie. Si quisieras que fuéramos todos iguales en todo, la única forma de lograrlo sería en orden totalitario, ni siquiera ahí, pero es lo que más se le acerca. No lo puedes lograr en libertad, ahí surge la diversidad.

– ¿Y eso cómo se refleja en Chile?

– En la discusión pública, no en el sistema todavía. Hay una tiranía en el sentido de que todos tienen que estar de acuerdo con la igualdad, que el Estado tiene que igualarnos, y si estás en desacuerdo con eso, casi eres un inmoral, eres un desalmado. Se ha establecido como un dogma, entonces la tiranía es una opinión pública que se ha instalado.

Con los resultados que ha tenido el Gobierno esto se ha deteriorado mucho, la gente ya no está tan convencida en que la igualdad propuesta es el camino. El proyecto del Gobierno avanza en esa dirección, de igualación hacia abajo, eso me parece inaceptable desde el punto de vista moral, porque afectas la libertad de las personas, y ser libre es la esencia de tu dignidad, y desde el punto de vista práctico el resultado es muy malo, puede ser que estemos más iguales, pero estamos peor.

– ¿Le das una connotación positiva a la desigualdad?

– No, yo propongo otro tipo de igualdad y le doy una connotación positiva a la libertad. Si tienes una sociedad de personas libres que respetan proyectos de vida ajenos sin que los interrumpan, y de ahí resulta algo igualitario, no tengo ningún problema. Yo estoy en desacuerdo con la igualdad impuesta por la fuerza, que el Estado venga y te quite la mitad de lo que lograste construir. El tipo de igualdad que defiendo es la moral, que todos tenemos la misma dignidad, ricos, pobres, orientación sexual distinta, lo que quieras. Todos tomamos decisiones igualmente valiosas en nuestras vidas, la igualdad ante la ley es la que yo defiendo.

– ¿Qué críticas haces al Gobierno de Bachelet?

– Está inspirado en una ideología igualitaria que nos conduce a un camino populista, demagógico y de pobreza. Todas las reformas en términos económicos que propusieron son malas, no importan si las van a implementar gradualmente.

– ¿La Concertación tenía más los pies en la tierra según tú?

– No cabe la menor duda. Aún cuando tengo diferencias filosóficas, hay que reconocer que fue pragmática. La apertura comercial, la privatización de algunas empresas públicas, las concesiones de caminos que hizo Ricardo Lagos, esas cosas nos permitieron salir adelante.

– ¿La derecha cometió errores para perder el Gobierno o fue absorbida por esta “tiranía de la igualdad”?

– La derecha no tuvo casi ningún acierto. El discurso de Piñera en los ochenta años de La Segunda, de lo único que habló fue de la desigualdad. Aprobó el discurso socialista que estaba enarbolando la Nueva Mayoría. Piñera fue un presidente de centro izquierda, no fue un presidente liberal, no sé si decir de centro derecha, porque la centro derecha tampoco tiene que ser liberal.

– La derecha se está rearmando. ¿Va bien encaminada?

– Que se abran a los temas valóricos me parece positivo, pero en temas económicos los veo confundidos, no los veo liberales, los veo bastante estatistas, no al nivel de la Nueva Mayoría, pero creen en el Estado, el diseño de arriba. No los veo promoviendo bajar impuestos, disminuir regulaciones, a veces sale algo de privatizar empresas estatales, pero muy poco. ¿Dónde está el programa de la derecha? ¿Creen en la libertad? Si creen tienen que proponer la disminución del tamaño del Estado.

Yo creo que la vieja guardia de la derecha tiene que irse para la casa, los que llevan treinta años liderando todo. La derecha está clínicamente muerta y ellos la mataron. Tiene que haber una renovación, con otra gente, otras ideas. El nuevo referente de derecha es un chiste hasta cierto punto, porque lo van a liderar los mismos.

– ¿En quién pondrías las fichas?

– Yo pondría las fichas en Felipe Kast, que es menos liberal que yo, pero está relativamente bien inspirado, espero que se vuelva más liberal todavía. También Jaime Bellolio, que si bien es más conservador en lo moral, tiene las ideas muy claras en lo económico. No se me ocurre mucho más para serte franco.

 

Publicado en Diario Concepción 09.09.2015

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de Fundación para el Progreso, ni las de su Directorio, Senior Fellows u otros miembros.


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