Roberto Ampuero

Roberto Ampuero

Senior Fellow de la Fundación para el Progreso - On leave. Ex ministro de Relaciones Exteriores. Novelista, fue embajador de Chile en México y Ministro de Cultura durante el primer gobierno de Sebastián Piñera. Es autor de 15 novelas y 2 libros sobre asuntos políticos. Licenciado en Literatura Hispánica por la Universidad de La Habana, Cuba, y egresado de la Escuela Superior Política Wilhelm Pieck, de Berlín, Alemania Oriental. Es egresado también del prestigioso Taller Internacional de Escritores de Iowa, así como Master of Arts en Literatura Latinoamericana y Doctor en Filosofía en cultura hispánica por la Universidad de Iowa, Estados Unidos.

Opiniones

Cuba en el legado de Bachelet

En un país democrático como el nuestro, su presidenta/e tiene derecho a celebrar a dictadores, pero sus ciudadanos también tienen derecho a criticar su doble estándar: Bachelet condena (con razón) a una dictadura de derecha que duró 17 años, pero se emociona con una tiranía totalitaria de izquierda que se acerca a los seis decenios.

Nuestro temor diario a ser víctimas de la delincuencia

Definitivamente, en estos años nos “igualamos” a la media de la región en materia de inseguridad pública y ya vivimos el mismo ambiente de temor, impotencia y frustración que casi todos nuestros vecinos. Se discute mucho sobre las causas de todo esto en Chile y sobre cómo combatir la delincuencia, pero lo cierto es que el país empeoró de forma dramática en esta materia y esto constituye un reto gigantesco y decisivo para el próximo gobierno.

La intolerancia como método

La izquierda chilena debe reflexionar profundamente sobre las causas de su derrota.

¿La aparición de la UP 2.0?

La vieja izquierda se equivoca al ningunear hoy al centro para conseguir los votos de la nueva izquierda.

Fidel, Honecker y ahora Ho Chi Minh

Quien representa a un país que sufrió una dictadura y experimentó represión y exilio debería practicar la mesura en la celebración de regímenes que castigan a los opositores con la misma moneda.

Las raíces nacionales ignoradas

Es correcto y justo que cultivemos y proyectemos como identidad la matriz originaria, pero también corresponde proyectar el aporte de los “otros”: conquistadores españoles y minoría afro descendiente, migraciones históricas y recientes. Hay que superar la marginación que sufrieron en la representación cultural los pueblos originarios, pero también estar atentos y receptivos a las expresiones culturales de quienes arribaron después y de quienes migran ahora y comienzan a dejar su impronta entre nosotros, como peruanos, bolivianos, cubanos, coreanos, argentinos, colombianos, venezolanos y haitianos.

Escribiendo en tiempos de campaña

¿Opinar o callar como escritor en relación con la política? A mi juicio, aquí no cabe el cálculo estrecho en torno a los lectores que uno puede perder por opinar como un ciudadano más, que se preocupa por el presente y el destino de su país. ¿Si uno no opina en democracia, de qué estamos hablando entonces? El reto crucial para un novelista, en este sentido, es separar las aguas con claridad: una cosa son las novelas, la literatura y sus claves y tiempos; y otra la política con sus demandas, programas y retórica.

Recorriendo Bogotá y Guayaquil

No sólo el análisis de los políticos, periodistas, sociólogos o encuestadores ha de contar para interpretar la realidad de un país. Las personas “corrientes” disponen de un GPS, una sensibilidad y una sabiduría particular —de nivel modesto en unos, sofisticado en otros— que les permiten bucear en las profundidades de la vida cotidiana y extraer conclusiones.

Nuestra mala pata: cada día puede ser peor

Al usar el concepto de la mala suerte en el análisis político-económico nacional, Nicolás Eyzaguirre empuja hacia un terreno esotérico las formas de interpretar y abordar los déficits de los gobiernos

Otro fracaso (olvidado) de la izquierda: África

La intervención fue hecha en nombre del socialismo y de una supuesta “deuda histórica” que tenían los cubanos con África, deuda que pagaron miles de jóvenes con su vida o la sangre.

¡Hasta las últimas consecuencias!

Los mismos que condenan de modo infatigable a un dictador de derecha que los reprimió hace decenios, respaldan hoy con entusiasmo a uno de izquierda que reprime a los venezolanos.

Autogol de Chile ante Bolivia

Urge una aclaración de al menos los partidos oficialistas chilenos que integran el Foro de Sao Paulo: ¿suscriben en forma total la declaración final del foro al que pertenecen o tienen reparos con respecto al apoyo que su agrupación entrega “a Bolivia en su reclamo de salida al mar con soberanía”?

Costo de los malos gobiernos

Los malos gobiernos son como las relaciones románticas que no prosperan. Hacen que los países -y las personas- pierdan al final su tiempo.

Guillier refleja la crisis de la izquierda

¿Fue adecuado sacrificar a la Concertación cuando quienes estaban a su izquierda y se declaraban inmensamente insatisfechos con el modelo eran tan pocos?

Hacer de Chile “un país normal”

El rasgo principal del pensamiento autoritario de izquierda y derecha se basa precisamente en eso, en creer que se lleva la verdad revelada bajo el brazo, que la inmensa mayoría está equivocada y no discierne, y que uno es el redentor de esa masa adormecida, anestesiada o estúpida que hay que guiar.

Las metamorfosis presidenciales

En su cuenta 2017, Bachelet tocó todas sus teclas con el fin de motivar a la Nueva Mayoría.

¿Cuánta descarga de inmundicia resiste un país?

La democracia se mata primero con palabras, luego con hechos. Por ello, la clase política tiene innegable responsabilidad en el deterioro de la convivencia y la erosión de la textura cívica del país.