Juan. L Lagos

Juan. L Lagos

Investigador de la Fundación para el Progreso. Formado en el Instituto Nacional. Estudió Derecho y Filosofía en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde fue presidente del Centro de Estudiantes de Filosofía (CEF) y ayudante en cátedras de Derecho Internacional de los Derechos Humanos, Filosofía del Derecho y Filosofía Social. Anteriormente, trabajó en el Instituto Res Publica y en el Instituto de Estudios de la Sociedad.

Opiniones

Liceo N° 7 (de Santiago) versus Grange

Creo que hacer el contraste entre lo que sucede en un liceo con número de Chile con la realidad de nuestros colegios más acaudalados es un ejercicio retórico acertado que debería hacerse más a menudo. Sin embargo, el contraste ofrecido por la Defensora de la Niñez rezuma más resentimiento que honesta preocupación por los derechos de los niños.

¿Se satisfacen las demandas sociales cambiando la Constitución?

Las “demandas sociales” por mejores pensiones, mayor seguridad, una salud digna y una educación de calidad —por citar las prioridades sociales más evidentes y constantes de la sociedad chilena— no serán resueltas por un cambio en la Constitución, a excepción de la “demanda social” de “cambiar la Constitución”.

Modernizar la política

La simultaneidad entre las elecciones presidenciales y parlamentarias. le resta importancia a las segundas.

“La casa siempre gana”

Hay que empezar a tratar a los impuestos “por lo que son”: como un mecanismo coactivo de expropiación y no “por lo que queremos que sean”: una falsa promesa de sana convivencia y superación de las desigualdades.

De Los pingüinos a Los malcriados

Los hechos ocurridos al interior del Instituto Nacional han cruzado los límites tolerados por la sociedad desde la Revolución pingüina de 2006. Los estudiantes ya no se manifiestan con las clásicas tomas y paros (que hoy despiertan cada vez menos simpatías en la población), ahora mandan la capucha, el overol y las molotov en el emblemático edificio de Arturo Prat 33 y pocos ven con claridad cuál será el futuro del colegio más antiguo de Chile con un alcalde “superado” y un rector “desahuciado”.

Deneen: una crítica desproporcionada

Si el pensamiento político católico es tan distinto al socialista; si miran con distinta óptica la realidad: ¿cómo es posible que algunos lleguen a las mismas conclusiones, consignas o lugares comunes que los presentados por la izquierda?

Para qué ser víctimas, si podemos ser libres

El victimismo no genera bienes sociales, solo crea un sistema de privilegios en desmedro del mérito y la razón, restableciendo como criterios el racismo, el clasismo, el sexismo y toda clase de “ismos” que las sociedades libres buscan superar.