José Luis Trevia

José Luis Trevia

Investigador de la Fundación para el Progreso. Profesor de Derecho Civil de la Universidad de Valparaíso y egresado de Derecho de la misma. Ex pasante en Unidad de Fiscalización en la Secretaria Legislativa de la Cámara de Diputados y Asesor Jurídico en proyectos culturales en Paisaje Rural.

Opiniones

La generación de la queja

Hoy se difunde por las redes mensajes del tenor de “somos la generación que -inserte alguna supuesta virtud- por eso no tenemos miedo”. Una generación que se ve al espejo y se considera a sí misma como virtuosa persé ¿existirá algo más soberbio en nuestros días? Es bueno recordarle a esta generación, un par de cuestiones.

La necesidad de un acuerdo de paz

El Senado logró, al fin, un acuerdo por la paz, los DD.HH. y el orden público. Asumieron que han llegado tarde, que no han estado a la altura y que deben evitar que el vandalismo quiebre nuestra democracia y la convivencia entre nosotros.

Tiempos violentos

El reencuentro como sociedad que se vivió en el acuerdo por la paz y la nueva Constitución parece eclipsarse por los vientos de violencia que han vuelto a azotar el país. No sólo hablo de la violencia que ha destruido más de 100 mil empleos producto de saqueos, caos, destrucción e incendios, sino también de la violencia política.

Pensiones y oposición

‘El estilo Briones’ del nuevo ministro de Hacienda ha destacado por su apertura al diálogo y obtención de acuerdos. El ejemplo más claro es el acuerdo sobre el presupuesto 2020 y la inyección de recursos, con gradualidad y responsabilidad, al sistema de pensiones.

La cultura de la barbarie

La situación de Concepción es deplorable, preocupante y de carácter urgente. Las movilizaciones efectuadas a raíz de la crisis social y política que atraviesa nuestro país, sí bien han tenido un componente pacífico absolutamente legítimo, tienen un lado B: la sistemática violencia, vandalismo y alteración del orden público.

La generación de la queja

Hoy se difunde por las redes mensajes del tenor de “somos la generación que -inserte alguna supuesta virtud- por eso no tenemos miedo”. Es bueno recordarle a esta generación, un par de cuestiones.

La necesidad de un acuerdo de paz

El Senado logró, al fin, un acuerdo por la paz, los DD.HH. y el orden público. Asumieron que han llegado tarde, que no han estado a la altura y que deben evitar que el vandalismo quiebre nuestra democracia y la convivencia entre nosotros.

Tiempos violentos

El reencuentro como sociedad que se vivió en el acuerdo por la paz y la nueva Constitución parece eclipsarse por los vientos de violencia que han vuelto a azotar el país. No sólo hablo de la violencia que ha destruido más de 100 mil empleos producto de saqueos, caos, destrucción e incendios, sino también de la violencia política.

Pensiones y oposición

‘El estilo Briones’ del nuevo ministro de Hacienda ha destacado por su apertura al diálogo y obtención de acuerdos. El ejemplo más claro es el acuerdo sobre el presupuesto 2020 y la inyección de recursos, con gradualidad y responsabilidad, al sistema de pensiones. El problema es que La Moneda se encuentra en una encrucijada.

La cultura de la barbarie

Las movilizaciones efectuadas a raíz de la crisis social y política que atraviesa nuestro país, sí bien han tenido un componente pacífico absolutamente legítimo, tienen un lado B: la sistemática violencia, vandalismo y alteración del orden público.

artículo que explica qué es una Constitución y cuáles son sus principios

¿Qué es una Constitución? Contenido y principios de nuestra Carta Fundamental

La Constitución es la encargada de establecer los poderes del Estado, sus atribuciones o facultades y sus límites en sus ámbitos de actuación. De la misma manera, se encarga, por medio de principios, de fijar el orden jurídico de nuestra sociedad y de señalar los deberes y derechos de cada persona.

¿Viaje de ida o de vuelta?

No estamos frente a una disputa política, un desentendimiento o un rechazo a una medida. Se trata de una crisis política que ha puesto en tensión nuestra propia democracia.

Mantener el diálogo

Para reducir desigualdad sin frenar el crecimiento hay tres grandes retos: “Ahorrar e invertir más; impulsar la productividad y la innovación; y una revolución en la educación enfocada en su calidad en todos los niveles”.